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Crónicas ZarAGOTA
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jueves, 03 de enero de 2008 |
Tras el accidentado fin de semana anterior, con ataque de ansiedad incluido- y perderme el cumpleaños de Alex Estige, el Mercadillo en la Casa Magnética o la sesión vermut de Hang the dj! en Bodegas Almau- el lunes fui por la mañana a trabajar, la ciudad respiraba la Nochebuena y no tenía intención de salir, con lo que le gusta a mi madre que me quede con ella el 24 y, por si fuera poco, con la caña que esperaba para los últimos días del año.
El miércoles tocaba Lana Lee en Bodegas Almau. Pasé un ratico pero el concierto no había empezado: horarios rígidos para las actuaciones a mitad de semana, como debe ser. Saludé a Nacho Lana Lee. Tenía ejemplares del nuevo EP de la banda... sí, sí, te lo pillaré pronto... tenía que coger mis discos, olvidados desde hacía semanas en lo más profundo del almacén del Bacharach-desde mi pinchada histórica prebelga- y allí que nos fuimos María Caníbal y yo. En la esquina nos encontramos a Jesús Jiménez aka King Pelusa aka autor de Fundido en Negro (elegido uno de los diez mejores libros de poesía publicados en España durante el año 2007). Nos tomamos unas cañas y oh, sorpresa... esa chica rubia tan guapa que está sentada allí.... es Aitana Muñoz. La periodista zaragozana llevaba desaparecida de las calles de Zeta desde hace un puñado de meses viajando, organizando, editando el programa de la televisión de Aragón: Aragoneses por el mundo. Aitana escribió en Confesiones de Margot y nos echaba una manica siempre que podía para hacer promoción de las fiestas y celebraciones que montábamos. Se la veía muy luminosa... presentó mi segundo libro hace dos años, en la histórica reunión en la Estación del Silencio el día de Navidad. Me alegró un montón verla. Espero que si vuelve a Zeta nos veamos con frecuencia.
El jueves empezaba la trilogía. Empezábamos tranquilos, concierto en el Candy Warhol, con dos de mis bandas favoritas: Nubosidad Variable y MOTAVATION. Después del concierto se suponía que pinchábamos La Santa Muerte dj´s (o sea Richi Fandango y Leo Camaleón), pero el Räro se puso malico y me tocó pelearla en solitario. Cuando llegué, por supuesto no había nada montado todavía. Así que después de saludar a Fernando Frisa (Los Cármenes y Malamente) me pasé al Páramo para hablar con JJGracia. El guitarrista de Dos Lunas es, junto a su hermano Carlos (batería de STAFF), dueño del Páramo, bar rockero de Zeta, bar clasico, de conciertos, bourbon y vinilos. Quería presentar mi nuevo libro de poemas en el lugar, con bandas en directo (Mister Hyde y la Virgen del Pantano??) y una buena sesión de pinchadiscos. Estaba JJ Gracia con Silvia Sola, Guillermo Mata y Jaime Lapeña, ensayaban para el concierto de Silvia Sola que todos los años, cuando la vocalista de SOLA vuelve de Oxford, montan en el garito. Folk, rock acústico americano, poesía... el año pasado estuve y me gustó mucho. Hablamos de montar la presentación y que la cosa sólo dependía de los bolos que tenía pendiente con el Teatro del Temple- poesía y rock, Andy Warhol, todas esas cosas...-. Comentarios (7) | Añadir a favoritos (25) | Cite este artículo en su sitio | Visto: 693
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martes, 01 de enero de 2008 |
Aterricé –aterrizamos, claro, que María Caníbal también había viajado- el lunes en Barajas, T4, Madrid, España (...por ahora), con un puñado de vinilos (Softcell, Jacques Brel, Marie Laforet, Michael Polnaeff, Roxy Music...) en la maleta y con las pilas ligeramente recargadas, las siguientes semanas iban a ser intensas, intensas...
El martes por la mañana, aún liberado de mi trabajo, me pasé por el Universal para tomar un té con Nacho Escuín y Raúl García y terminar de apalabrar mi nuevo libro de poemas (San Leonard Cohen mediante espero que esté en la calle a mediados de Febrero...), Con el Sueño Cambiado. Se pasó Puritani, que ya tiene el suyo en sus manos- enhorabuena Sergio- y quedamos para el día siguiente en la presentación de Ramón Eder que tenían los Eclipsados en la librería Antígona. Esa misma tarde hice mi incursión semanal en el Maquinista para luego salir pitando a Cálamo que presentaba Adolfo Burriel su nuevo libro de poemas. Estaba Manuel Vilas dándolo todo como es habitual y yo sólo llegué al vino final. Muchísima gente, la izquierda aragonesa, el rojerío que ya no lo es tanto- más bien progresía, que es mucho más naif y menos vinculante- y yo rescaté a Vilas y me lo llevé a echar un chato de vino al Hemisferio. Se pasaron Luisa Miñana, Fernando Sarriá y Doberka-ultrafan de Vilas, yo noté cómo le temblaban las piernas en el contacto con el mito, Doberka, yo también trabajé esa devoción y sigo haciéndolo- y poco más para la vuelta a Zeta- salvo el encuentro con Ricardo Berdié, la confusión de lugares de poder o incluso de partido, ésa fue mía, of course... sí, algunas veces voy al Maquinista, tío, vas todas las semanas-. Los progresistas olvidadizos, siempre en la vanguardia.
El miércoles entendí alguna de mis frases favoritas de los últimos años: algún día habrá que parar y llegar tarde también es llegar. Salí pitando del trabajo-sin haber comido, los días de vacaciones habían provocado un poco de retraso- para dejarme caer por la presentación del séptimo número de Criaturas Saturnianas, la revista de la Asociación Aragonesa de Escritores. En la Biblioteca de Aragón, concretamente en la sala Polivalente-un martirio chino de lugar, lo de la sala polivalente, pequeña, calurosa, incómoda... espero que la próxima vez nos dejen (digo nos porque yo me he afiliado, jeje) la sala grande, que se está mucho mejo-, con presencia de gente importante entre los sentados y de gente menos importante entre los que estaban de pie: los nuevos detectives salvajes-así se llama la antología que Vilas había montado para este número, una antología de nueva poesía aragonesa en la que, por cierto, se nombran estas crónicas-, Fariña y Palmath de la Caja Nocturna, Miguel Ángel Ortiz Albero-con b, joder, que no es tan complicado-, Nacho Tajahuerce-mis disculpas man, solucionado el error-, Miguel Serrano o Ana Muñoz; también Ángel Gracia-citado por Rosendo Tello en referencia a una conferencia reciente sobre poesía postmoderna aragonesa-, Manuel Forega... y más gente que pululaba, pero que se me olvida, claro. Comentarios (5) | Añadir a favoritos (27) | Cite este artículo en su sitio | Visto: 782
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miércoles, 19 de diciembre de 2007 |
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No se puede llegar a todo, eso está cada día más claro en una ciudad como Zeta, puedes intentarlo, prometerle a tu novia que no va a ser otro concierto raro más o incluso entrar, decir hola e irte con la satisfacción del que ha dejado un impronta breve pero la ha dejado –vamos, lo que se llama mamonear un poco-, pero a todo, a todo, es imposible... el martes se presentaba un libro de Olifante, El cielo del sol mecido de Ricardo Díez, con Forega y Saldaña de maestros de ceremonias... pero estuve de tertuliano en la General TV discutiendo algún problema de gran calado entre la opinión pública aragonesa y a la salida el frío Cierzo zaragozano me advirtió que mejor lugar que el calentado por la electricidad que pago religiosamente todos los meses no iba a encontrar. Y la semana tenía enjundia, así que hice caso.
El miércoles era un día importante para la poesía aragonesa, presentación de Veinte poetas aragoneses expuestos en la Biblioteca de Aragón. Editaba Olifante y patrocinaba el gigante frente al que todos tiemblan, Expoagua. Aroma intergeneracional con los bancos llenos: Manuel Vilas, Ana Muñoz, Miguel Serrano, Miguel Ángel Ortiz Albero y Jesús Jiménez... y un extraño espontáneo de máscara, gafas negras y barba postiza (¿activista antiexpo, ávido consumidor de poesía- 46 euros que valía la bromita del libro, ilustrado, eso sí, pero joer...- o simple anónimo viandante con ansias de destacar?), además del grandísimo Ángel Guinda, que vino, leyó, animó, se escapó a fumarse un cigarro negrísimo y se volvió a la capital en el último AVE de la tarde noche. Llegué casi a la vez que David Mayor y permanecimos en un prudente segundo plano, de pie, mientras los discursos constitucionales se iban sucediendo: a Pilar Manrique sólo la escuché terminar – usó de nuevo la visionaria profecía de que el futuro de la poesía está en los blog, no, no, no... los blogs molan, pero la poesía en los libros... – y la diatriba completa de Trinidad –Olifante, cuidando la edición de nuevo- y Manuel Forega- para mí, la cabeza visible del proyecto y al que desde aquí agradezco la confianza en mis palabras- de forzado representante de Félix nosequé, un tipo al que no conocíamos la mayor parte del público, que andaba por París y eso le impedía acompañarnos y que conocía en profundidad el panorama poético de la región a base de sus lecturas de libros, publicaciones y fanzines –eso decía en la carta que Forega nos leyó-, en fin... fueron subiendo los poetas presentes a leer sus textos acompañados por las traductoras –estupenda Gevy en el francés, más flojita la del inglés-: Saldaña, Burriel, Pilar Peris, Vilas –que se leyó los primeros versos del Audi 100 y se quedó tan ancho, Vilas, Johnny Cash, quiere una pistola, como la de Jerry Lee Lewis blandía frente a Little Richards cuando el cantante de Lucille no le dejaba dormir en la parte de atrás del autobús de la Sun Records, como la de Peret cuando le amenazaban por no querer participar en Eurovisión-, Guinda, por supuesto, muy grande, grandísimo, Ortiz Albero-en húmeda prosa poética-, David Mayor-con su porte de mod post-northern Soul- y yo mismo, de los últimos, antes que Forega cerrase la fiesta. Comentarios (7) | Añadir a favoritos (28) | Cite este artículo en su sitio | Visto: 537
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