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Enrique Bunbury dejó que un incidente empañara su concierto del martes en Hollywood
Llegó vestido de caballero blanco y terminó pintado como Barón Rojo. En pocas palabras ese fue el concierto del cantante español Enrique Bunbury que durante su recital de hora y media, celebrado el martes, logró deslumbrar a una casa llena en el teatro Henry Fonda de Hollywood.
Deslumbrante e intrépido, el cantante había logrado un concierto espectacular y lleno de emociones hasta el momento en el que decidió —en medio de una canción— abandonar el escenario y dejar a su publico colgando e implorando su regreso por espacio de siete minutos.
Error grande del divo, quien regresó cuando ya era muy tarde y cuando incluso muchos ya habían abandonado el inmueble.
Bunbury se mereció algo más. Hasta ese momento, el cantante ibérico había logrado una joya de concierto gracias a sus interpretaciones de canciones como El Anzuelo, El Extranjero y Que Tengas Suertecita entre otras.
Vestido como un auténtico vaquero del viejo Oeste, Bunbury hizo su entrada alrededor de las 9:20 y en medio de ovaciones y copas en el aire, el cantante dejó descargar su poderío con su singular voz.
Acompañado por la banda Huracán Ambulante, Bunbury se alzó las mangas para guiar a sus seguidores por un viaje a ninguna parte que los llevó a visitar las principales canciones del nuevo álbum doble —efectivamente titulado El viaje a ninguna parte— y de otros discos como Radical Sonora, Pequeño y Flamingos.
La mera presencia del ex líder de Héroes del Silencio exigía la atención total de los presentes. Su voz, su forma de moverse, su vestimenta y sobre todo sus canciones mantuvieron a los presentes hipnotizados por la mayor parte del concierto que tuvo una duración de alrededor de una hora y media.
“Muy buenas noches hermanos y hermanas de Los Angeles”, comentó Bunbury a la hora de comenzar su concierto con El Anzuelo.
Es verdad que su mera presencia es motivo para alarido, pero Enrique no sería el Bunbury que todos conocen sin la presencia del Huracán Ambulante, cuyos miembros como el tecladista Copi y la violinista Ana Belén fortalecen la credibilidad de un cantante que ha logrado sepultar el fantasma de Héroes del Silencio que al principio de su carrera como solista le acechaba.
Aprovechando la plataforma, usó su influencia para lanzar un mensaje político hacía todos los presentes.
“Déjenme pedirles un favor, por el bien de la humanidad y de las galaxias este noviembre no voten por Bush”, suplicó el español en su campaña personal en contra del actual mandatario de este país.
Sin duda, una de las actuaciones más aclamadas de la noche fue el momento en el que interpretó Apuesta al Rock and Roll, una de las canciones que motivó a muchos a cerrar los ojos e imaginar que por un momento los Héroes del Silencio habían resuelto sus diferencias y que de nuevo eran todos para uno y uno para todos.
La apuesta siguió con la nueva adaptación de Alicia en el País de las Maravillas, canción en donde el apoyo de su bajista, Del Moran, y su guitarrista, Rafa Domínguez, lucieron para hacer de esta una canción que mantuvo prendido a un concierto que parecía terminaría con nota positiva.
Cuando todos esperaban El Rescate, próximo sencillo de su nuevo disco, Bunbury presenció una aparente fricción entre algunos seguidores y uno de los guardias de seguridad que motivó al zaragozano a decirle algo al guardia e inmediatamente, y sin explicación, abandonar el escenario.
Bunbury regresaría sin ninguna explicación para interpretar El Rescate y su versión del clásico de José Alfredo Jiménez El Jinete, pero ya era muy tarde. Entonces falló en su intento de volver a inspirar a un público que esperando un clímax inolvidable se quedó con las ganas y con los brazos cruzados.
Al final su drama fue su propio epitafio en el cementerio de un concierto echado a perder por un simple berrinche. Sea el primero en comentar el artículo | Añadir a favoritos (29) | Cite este artículo en su sitio | Visto: 656
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